March 6, 2011


Yo soy ese… Yo quiero ser ese… Yo voy a ser ese… (Salvo por el traje blanco).
Quizás no. Es imposible ser Leonard Bernstein. Inclusive para Leonard Bernstein, por momentos, era muy difícil ser Leonard Bernstein.
Pero quiero que se me compare. Que se digan cosas como “…the next Bernstein” o “Since Bernstein’s death in 1990 there hasn’t been a conductor as wild, expressive, musical, knowledgeable and inspiring as…”. 
Ya sé: toda la modestia junta. Toda la soberbia acumulada.
No me importa. En la vida es bueno tener metas. Metas que estén a un paso de ser inalcanzables. Que se desdibujan como tales pero que, en la fuerza interna de la lucha constante y el ímpetu poderoso de la inagotable persecución, son eventualmente accesibles e incorporables como parte fiel de uno mismo.
No es por etapas. No quiero primero parecerme a tal, después asemejarme a cual, luego compararme con ese para finalmente llegar a ser como aquel.
Es a todo.
Ni siquiera “o nada”. 
A todo.
(Se podría decir por lo poco que deduzco de esta foto -el arpa y las dos solistas-, que Bernstein está dirigiendo la Sinfonía No. 2 de Gustav Mahler… ponele…)

Yo soy ese… Yo quiero ser ese… Yo voy a ser ese… (Salvo por el traje blanco).

Quizás no. Es imposible ser Leonard Bernstein. Inclusive para Leonard Bernstein, por momentos, era muy difícil ser Leonard Bernstein.

Pero quiero que se me compare. Que se digan cosas como “…the next Bernstein” o “Since Bernstein’s death in 1990 there hasn’t been a conductor as wild, expressive, musical, knowledgeable and inspiring as…”. 

Ya sé: toda la modestia junta. Toda la soberbia acumulada.

No me importa. En la vida es bueno tener metas. Metas que estén a un paso de ser inalcanzables. Que se desdibujan como tales pero que, en la fuerza interna de la lucha constante y el ímpetu poderoso de la inagotable persecución, son eventualmente accesibles e incorporables como parte fiel de uno mismo.

No es por etapas. No quiero primero parecerme a tal, después asemejarme a cual, luego compararme con ese para finalmente llegar a ser como aquel.

Es a todo.

Ni siquiera “o nada”. 

A todo.

(Se podría decir por lo poco que deduzco de esta foto -el arpa y las dos solistas-, que Bernstein está dirigiendo la Sinfonía No. 2 de Gustav Mahler… ponele…)

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foto

March 5, 2011


Amba- Ambe- Ambigüo…

Ayer pasé más de 25 minutos de sesión con mi Psicólogo (son de 1 hora y media -I know…-, así que no fue tanto tiempo desperdiciado) discutiendo el término “Música Contemporánea”.

Se habla, como es común, de todo.

Y se habló, como es usual, del Teatro Colón, sus trabajadores, sus músicos y administradores, y Belcebú Pedro Pablo García Caffi.

Y me dijo: “ví la foto del escenario de la ópera esa primera que van a hacer, y es rara, pero no es tan desastrosa como vos me la pintaste” (mi Psicólogo ya es un hombre de 60 años muy particular…).

“¿Ah no? Y decime, en esa foto, ¿se veía cuando le salen personas del ojo, del pezón y del culo? ¿O cuando la abren para desparramarle por el piso todos los intestinos?… Esa foto… ¿Te permitía oír la música?”

Y así entramos en esos 25 minutos de ambigüedad. De tratar de explicarle por qué es uno de los términos más brutalmente abarcativos y absurdos en la historia de la música.

¿Todo s. XX es contemporáneo? Entonces John Cage (foto, “partitura” de su Concierto para Piano y Orquesta) es totalmente comparable con Gustav Mahler o Richard Strauss… Stravinsky está a un paso, es casi indistinguible con su par Philip Glass… Peteris Vasks y Arvo Pärt junto a Stockhausen, Gubaidulina y Golijov son calco irrefutable de Paul Hindemith, Puccini, Britten, Ives, Shostakovich y tantísimos otros.

Y ni que hablar de todos los que están por fuera de la música académica. Y dentro del s. XXI…

Si así fuera, ¿serían comparables Salieri con Schubert, Beethoven con Debussy, Mendelssohn con Wagner, Haydn con Tchaikovsky y puedo seguir?

¿Por qué no? Si todos tuvieron producciones dentro del mismo siglo XIX…

(Ya sé, es una postura básica, llana, rápida de escribir, sin ningún fundamento profundo y con ejemplos bastante simples y extremistas… ¿Y?)

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salud

March 3, 2011


El eclecticismo de los ocho brazos (“Newest Acquisitions”)

En mi iTunes tengo una playlist de esas automáticas, “smart”, mágica, que todas las mañanas te hace el café, te elige la ropa, te lava los dientes, te peina y te dice “esos calzones están un poquitito sucios, ¿no te parece?”.

Además de todo eso, me muestra qué discos agregué a mi librería durante el último mes. TODOS, de todo estilo o género, de cualquier artista o compositor.

Y es un lugar desconocido (as in, Dimensión), extraño, digno de los mejores paisajes de Eerie, Indiana.

¿No me creen? Acá debajo pueden ver lo que compré (así le digo a “descargar descaradamente y sin culpas de Internet) en estos últimos 30 días.

(Parte 1: 4 de los mejores discos de The Allan Parsons Project, en vistas de que toca el 7 y 8 de mayo en el Gran Rex y que hacía años que no escuchaba nada de él -Eye in the Sky, I Robot, Pyramid y Tales of Mystery and Imagination-; algunas rarezas de Amanda Palmer y una muy conocida versión de los conciertos para violín de Mendelssohn y Bruch por Anne-Sophie Mutter y Herbert von Karajan. La Mutter NO me gusta, pero admito que la dupla es muy buena).

(Parte 2: The Union, de la dupla Elton John y Leon Russell -si, vive aún-, un poquito de Schubert -uno de sus Quintetos con Piano y sus Sinfonías 5 y 6 en las versiones de los Scores revisados-, el último disco de Gregg Allman, Low Country Blues… y, obviamente, mucho Mahler -Sinfonía 2 por Boulez y Rattle, a quien odio pero quería asegurarme de seguir odiándolo por lo que le hizo a mi obra preferida de Mahler; y 7 y 8 también por Boulez-)

(Parte 3: la Grimaud haciendo los Conciertos para Piano de Ravel y Gershwin, Hilary Han con Conciertos para Violín de Brahms y Stravinsky, el genial András Schiff -a quien pude ver en el Colón haciendo mucho Beethoven y Schumann el año pasado- con una versión vieja del Libro II del Clave Bien Temperado de Bach, y un shit load of Brahms: Danzas Húngaras por Abbado, Piezas para Piano y Variaciones Haendel por Perahia, Conciertos para Piano por Pollini y Böhm y Sinfonías 1 y 2 -más Oberturas y Variaciones- por Bernstein)(Parte 4: más Brahms -Sinfonías 3 y 4 por Bernstein; integral de Sinfonías por Solti, Concierto para Violín y Concierto Doble con la Mutter, Meneses y von Karajan-, Bernstein Conducts Bernstein -su Sinfonía No. 3-, el Concierto para Violín de Beethoven por la Mutter y von Karajan -sigue sin gustarme…- y Sonatas para Piano de Beethoven por Schiff, parte de la integral que grabó hace poco tiempo -Volúmenes 6 y 7-)(Parte 5: más Beethoven por Schiff… Y empieza lo “raro”: Neil Gaiman -escritor inglés, marido de Amanda Palmer- leyendo cuentos de él sobre un libro de fotos de ella, y gran parte del Neil Young Archives, Vol. 1: Early Years, Live at Massey Hall, Live at the Riverboat, North Country, Sugar Mountain y Topanga 1)(Parte 6 y última: sigue Neil con Topanga 2 y 3, para pasar al Concierto para Violín de Tchaikovsky por la Mutter y von Karajan -juro que NO me gusta…-, la integral de las Sinfonías de Schumann por Chailly con la Gewandhausorchester de Leipzig -versión del Score editado por Gustav Mahler… recomiendo poderosamente que escuchen estas grabaciones-, la Rapsodia Sobre un Tema de Paganini y el Concierto para Piano No. 2 de Rachmaninov por Yuja Wang y Claudio Abbado, música americana para Clarinete y Orquesta -Gershwin, Copland, Bernstein, etc.- de la boca de Sharon Kam; y los Conciertos para Violín Nos. 3 y 5 de Mozart por… la Mutter y von Karajan -ya ni me la creen…-)
Este mes viene así… Veremos que se suma en los próximos días…

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discos newest acquisitions

March 2, 2011


Ya todos sabemos lo que dicen: el pasado es un lugar mi raro.
Esperemos que los directivos de la UCA no se enteren.
(No, yo no soy el de la foto)

Ya todos sabemos lo que dicen: el pasado es un lugar mi raro.

Esperemos que los directivos de la UCA no se enteren.

(No, yo no soy el de la foto)

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foto el pasado

Last Train to London

Hoy si. Finalmente hice el último viaje al Infierno (a.k.a. la oficina de mi ex empleador en el Tigre).

(Último viaje en el 118 a Barrancas. Por lo menos para ir a las profundidades del 7mo anillo de las fauces y entrañas podridas de Satanás)

Correspondía que ex Jefe 1, a.k.a. La Mierda (y tantos otros epítetos), me entregara toda la documentación correspondiente a mis últimos meses de trabajo: recibos de sueldo de diciembre, vacaciones, enero… Si, estando en marzo…

Desde el primero de febrero que este autor llamaba, mandaba mensajes, e-mails, cartas, muñecos voodoo con las partes nobles arrancadas; y nada.

Ex Jefes 1 y 2 tuvieron la delicadeza de irse por dos semanas (hasta la anterior) de vacaciones. Irse con mis documentos. Irse con mi deuda de vacaciones no gozadas y liquidación por renuncia.

Irse sin avisarme, honor a los 4 años que trabajé con ellos, y honor a que ex Jefe 1 es medio hermano de mi padre (y comparte mi apellido), que por dos semanas no podría contar con la sustancial suma de dinero que me adeudaban.

(Sin la lectura obligada -aunque, en esta ocasión, tremendamente complicada-, este tramo Belgrano C/Tigre en el hermoso Mitre Retiro-Tigre cuyas ventanas no abren y aire acondicionado no anda, sería horriblemente peor)

Pensaba, quizás, luego de que finalmente hubiera recibido ayer la transferencia del dinero adeudado (tras amenaza de carta documento y rascadita upital de mi abogado), que no estaría obligado a verle la cara de nena quinceañera jovencita y tonta (con voz acorde a ello) y rubia cabellera casi platinada hasta la cintura de ex Jefe 1 (…es “hombre”)… Que no tendría que volver a oler ese horrendo perfume. Que no se me obligaría a volver a ver esa remera negra copia de la polera de Steve Jobs… Que no volvería a pasar por la misma rutina acostumbrada de “Hola Pato ¿todo bien?… Todo bien por suerte, ¿vos?… Todo bien por suerte… ¿Vos?”

Pero no…

(Limpiame la cacuza)

Ex Compañero me había avisado ayer que él no iba a estar en la oficina, que no iba a poder darme los papeles necesarios.

Así que iba a estar obligado a ver a La Mierda.

Y ahí fui.

El viaje, el tedio de siempre. Monotono, aburrido, los mismos vendedores ambulantes (salvo por el hombre que, ahora, había sido atropellado por una camioneta en vez de haber nacido enfermo), las mismas viejas que se sumergen de cabeza a robarte el asiento vacío que acababa de liberarse delante tuyo.

Y así llegué.

(Welcome to Igr)

Y le tuve que ver la cara.

Y escuchar su voz.

Y oler la inmundicia de su perfume.

Y ver esa remera copia de Steve Jobs.

Aunque, igualmente, o fortuna Orffeana, mantuve la compostura. Firmé lo que tuve que firmar. Revisé lo que tuve que revisar. Le respondí monótonamente un simple “si” a su “¿estás estudiando?”. Y ni siquiera me saqué los anteojos para que me viera el odio en los ojos.

Eso si: le escupí el té de yuyos.

(Los chicos, tan buena onda, vinieron a filmar mi último viaje. Cual fiesta de 15. Esperen el DVD pronto editado en casa con música de Kenny G en el menú)

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el pasado

March 1, 2011


“Desestimada calaña absurda, deplorable, burda y nefasta:”

Mañana tengo que ir al Infierno (a.k.a. la ex Oficina del Tigre) a buscar sendas documentaciones restantes luego de mi renuncia a la horrible empresa cuyas siglas, todas, pueden ser sinónimos de las defecaciones orgánicas.

Y pensando, y lamentablemente aceptando, que deberé verle la cara a ex Jefe 1, recordaba esa carta que alguna vez empecé a escribir. Mi carta de renuncia.

Y empezaba así, como el título de este post.

No sé. Nadie lo sabe. Quizás mañana se lo diga todo, pero todo, en la cara que, maldita sea la Mierda, deberé volver a ver.

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el pasado

¿Manito de todo bien?

Ayer se dio por concluido el “cursillo de ingreso” (como un compañero jujeño suele decir).

De las dos materias absurdamente obligadas para la tarea, Introducción al Saber es la que, mediante técnica de Palo y a la Bolsa, no presenta ningún tipo de preocupación.

Resta Nociones Básicas del Lenguaje Musical.

Con cada ejercicio que los profesores nos hacían hacer (armaduras de clave, escribir escalas -mayores naturales y artificiales; menores naturales, armónicas, melódicas y bachianas-, reconocer acordes mayores y menores y su inversión, dictados melódicos y rítmicos, lecturas a primera vista, etc.), uno de ellos solía preguntar:

“¿Manito de todo bien?… ¿Manito de un error?… ¿Manito de dos errores?”, y así.

Nunca fui el único que levantó su manito de todo bien. Si fui el único, creo, que la levantó siempre que se preguntó por ella.

A veces sorprende cuán sencillo un error es de cometer, y cuán fácil es que al más ducho de los músicos le suceda. Aunque, debo admitir, que en ciertos casos, es imperdonable.

Sin embargo, y pensándolo bien, no me sorprende tanto en un curso donde algunos de los conocimientos previos como requisito era saber leer las notas en el pentagrama en claves de Sol y Fa, conocer las figuras y conocer el índice acústico. 

Porque fue al día de ayer, finalizado el curso, a una semana y dos días del “temido” final (decisivo para tan pocos que pretendemos ingresar en Dirección Orquestal), que cuando se les decía “díganme cuál es el Sol 3”, a muchos se los veía contando con los dedos…

Y claro… Sol 3 es el 4 espacio de la clave de Fa en cuarta línea…

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the end

February 25, 2011


Hoy en Twitter, durante el otrora nefasto Follow Friday, alguien (@itsnotmyplace) decía sobre mí: “[…] me cago de risa con su odio contra la humanidad infame que lo rodea.”
Y yo pensaba: no es odio per se, es inevitable y desesperante sensación de estar rodeado de la sinrazón aparente del absurdo preguntarme “¿por qué carajos están estos pibes cursando -o pretendiendo cursar- una Licenciatura en Dirección Orquestal si ni siquiera conocen quién fue Richard Strauss?”.
Y no hallo respuesta. 
Hoy resultó plena casualidad que tanto mi viaje de ida a la Facultad como el de vuelta lo compartí con los dos profesores de Música que tenemos: el Profesor A a la ida, el Profesor B a la vuelta.
A ambos les hice la misma pregunta: ¿qué piensan ellos? ¿Cómo puede ser que jóvenes que jamás leyeron una partitura en sus días pretendan estudiar algo tan supremo como Dirección Orquestal?
Y la casi siamesa respuesta fue: “ni idea”.
Salvo, quizás, que ambos sí encuentran sorpresa plena pero no profunda: no es la primera vez, y admiten que es algo que se viene dando cada vez más. Que no era lo mismo cuando ellos hicieron el ingreso (uno para Lic. en Dirección Coral -que ya no existe más-, otro para Lic. en Composición). 
Que time and time again se viene dando lo mismo: chicos vírgenes y frescos cuyo único conocimiento del arte es el Cancionero de Serú Girán que se compraron en la términal de ómnibus de Retiro antes de irse una quincena a Chapadmalal con su guitarra de Casa Nuñez a estrenar.
Así estamos.

Hoy en Twitter, durante el otrora nefasto Follow Friday, alguien (@itsnotmyplace) decía sobre mí: “[…] me cago de risa con su odio contra la humanidad infame que lo rodea.”

Y yo pensaba: no es odio per se, es inevitable y desesperante sensación de estar rodeado de la sinrazón aparente del absurdo preguntarme “¿por qué carajos están estos pibes cursando -o pretendiendo cursar- una Licenciatura en Dirección Orquestal si ni siquiera conocen quién fue Richard Strauss?”.

Y no hallo respuesta. 

Hoy resultó plena casualidad que tanto mi viaje de ida a la Facultad como el de vuelta lo compartí con los dos profesores de Música que tenemos: el Profesor A a la ida, el Profesor B a la vuelta.

A ambos les hice la misma pregunta: ¿qué piensan ellos? ¿Cómo puede ser que jóvenes que jamás leyeron una partitura en sus días pretendan estudiar algo tan supremo como Dirección Orquestal?

Y la casi siamesa respuesta fue: “ni idea”.

Salvo, quizás, que ambos sí encuentran sorpresa plena pero no profunda: no es la primera vez, y admiten que es algo que se viene dando cada vez más. Que no era lo mismo cuando ellos hicieron el ingreso (uno para Lic. en Dirección Coral -que ya no existe más-, otro para Lic. en Composición). 

Que time and time again se viene dando lo mismo: chicos vírgenes y frescos cuyo único conocimiento del arte es el Cancionero de Serú Girán que se compraron en la términal de ómnibus de Retiro antes de irse una quincena a Chapadmalal con su guitarra de Casa Nuñez a estrenar.

Así estamos.

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February 24, 2011


No concert for you

Este año, aparentemente, y lamentablemente para mí, no habrá concierto de graduación de mi curso de Dirección Orquestal por el cual el año pasado dirigí la Sinfonía No. 6 en Fa Mayor de Ludwig van Beethoven.

Este año me entusiasmaba, aunque fuera agitar la batuta en su segundo movimiento, trabajar la Primera Sinfonía de Johannes Brahms junto a la nefasta Orquesta Sinfónica Municipal de Avellaneda.

Todo hace a la experiencia. Pero jugar frente a un grabador y suspender conciertos, no.

Las razones son absurdas, tanto más como los planteos que llevaron a las razones por las cuales suspender el trabajo, decididas por mi Maestro, nuestro Maestro, del cual ya he hablado en otros blogs.

Odié la forma, el manejo, la comunicación, la desidia y el horrible pensar que soy uno más, cuando todo lo hecho durante el pasado 2010 (West Side Story, ponele) me ubicó en el lugar del único.

Cual mimo, gracioso sin decir palabra alguna, se pretende un 2011 de igual trabajo odioso, llano, vacío y falaz.

El programa, tan ilusorio como el del 2010, incluiría:

  • Overtura del Festival Académico, Op. 80 de Johannes Brahms
  • Overtura Trágica, Op. 81, también de Brahms
  • Overtura-Fantasía “Romeo y Julieta”, de Piotr I. Tchaikovsky
  • El Preludio a la Siesta de un Fauno, de Debussy (ya incluído el año pasado)
  • El Concierto para Piano, de Maurice Ravel (ya incluído el año pasado)
  • El Pájaro de Fuego, de Igor Stravinsky

Todo esto frente a un CD…

Interesantísimo, ¿no?

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cuando las cosas no son

No comprendo el esmero de algunos

Ya conté que estos pibes no saben nada de música Clásica y quieren ser Directores de Orquesta, ¿no?

Hoy, dentro de otro capítulo de la saga “¿qué mierda hago acá?” (eso mismo deberían preguntarse algunos), llegamos a la anécdota de Beethoven.

Tratando de demostrar los usos prácticos de la escala menor armónica (aquella que, partiendo desde la escala menor natural como base asciende su VII grado un semitono para generar una sensible hacia la tónica, es decir, convirtiendo a dicho VII grado de “sub-tónica” a “sensible”), el profesor de la materia no tuvo mejor (peor) idea que tocar los primeros compases de la parte de piano solista del tercer movimiento del Concierto para Piano No. 3 en Do menor, Op. 37 de Ludwig van Beethoven.

“A ver, Beethoven, ¿conocen?”

7 compañeros, siete, miraron de un lado a otro y le preguntaron al más próximo, en voz baja: “¿quién?”.

Irretratable (aunque no exista dicha palabra, justa para asentar mi punto) la cara del pobre profesor quien, al igual que yo, no puede creer como haya un aula de 20 alumnos todos ingresantes a carreras de Música, 9 de los cuales pretenden convertirse, en sólo 5 años, en Directores de Orquesta.

El patetismo al palo.

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patetismo

Esto es lo que logran más de 35 páginas de resumen y un libro leído… Bah… “leído”…
Veremos qué pasa con NBLM.
(El total es sobre 200)

Esto es lo que logran más de 35 páginas de resumen y un libro leído… Bah… “leído”…

Veremos qué pasa con NBLM.

(El total es sobre 200)

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February 21, 2011


Según me contó otro compañero, esa aparece en pelotas en ‘feisbuc’ y tiene tatuadas en las tetas su usuario y contraseña…

Compañero de Dirección Orquestal en referencia a alumna de la Universidad que pasó caminando frente a nosotros en un recreo. ¿Con esa boquita decís Brahms?

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frases

One down, one to go…

…another town, and one more show…

Ah, no, esto no es una canción de Yes.

Introducción al Saber, una de las dos materias del ingreso, tiene un mínimo de 120/200 en suma entre las dos notas de los parciales. 7 unidades de un libro horrible a memorizar. Conceptos ajenos a la formación de uno (“Dios existe”, por ejemplo) para recitar embobadamente una y otra vez hasta la profunda asimilación mental.

Me saqué 168/200. 

Palo.

Y a la bolsa.

Cariños,

Cacho.

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February 20, 2011


Estos son mis compañeros, futuros Directores de Orquesta (Parte 2)

  • Yo: [...] porque Richard Strauss, que nada tiene que ver con los Strauss de los famosos valses, era Presidente de la Cámara de Música del Reich durante el nazismo...
  • Compañero: ...ajá...
  • Yo: ¿sabés quién fue Richard Strauss?
  • Compañero: ...no
  • Yo: [después de explicarle quién fue R. Strauss] ...mientras él presidía la Cámara de Música del Reich, Wilhelm Furtwängler era el Vice Presidente, además de ser el Director Musical y Director prin... [mirada perpleja, luego perdida, de Compañero]... cipal de la Filar... ¿sabés quién fue Furtwängler?
  • Compañero: ni idea che...
  • Yo: [tras darle una breve biografía de Furtwängler, ya un poco sorprendido] ...entonces él no tuvo tantos problemas durante el proceso de Des-nazificación que los aliados llevaron contra los vencidos al finalizar la Segunda Guerra Mundial, como los tuvo Karajan... ¿sabés quién fue von Karajan, no?
  • Compañero: ¿tiene algo que ver con el de Titanes en el Ring?
  • Yo: ...no

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conversaciones patetismo

Estos son mis compañeros, futuros Directores de Orquesta (Parte 1)

  • Compañero: boludo, la verdad que ese último dictado rítmico ni lo entendí [dictado de nivel -7, o sea, pre-principiante o más fácil que meterse el dedo en la nariz]
  • Yo: ¿...qué?
  • Compañero: si, me está matando, no cazo un fulbo...
  • Yo: pero... ¿qué?
  • Compañero: pasa que yo jamás en mi vida vi una partitura, nunca leí nada...
  • Yo: pero las notas si las ves, sabés cuál es cuál en el pentagrama, ¿no?
  • Compañero: seh... seh... qué sé yo, los dibujitos los entiendo, la pelotita negra con el punto, las rayitas, qué sé yo...
  • Yo: ajá... ¿vos estás para Dirección Orquestal?
  • Compañero:
  • Yo: {matenméN}

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conversaciones patetismo