Amba- Ambe- Ambigüo…

Ayer pasé más de 25 minutos de sesión con mi Psicólogo (son de 1 hora y media -I know…-, así que no fue tanto tiempo desperdiciado) discutiendo el término “Música Contemporánea”.
Se habla, como es común, de todo.
Y se habló, como es usual, del Teatro Colón, sus trabajadores, sus músicos y administradores, y Belcebú Pedro Pablo García Caffi.
Y me dijo: “ví la foto del escenario de la ópera esa primera que van a hacer, y es rara, pero no es tan desastrosa como vos me la pintaste” (mi Psicólogo ya es un hombre de 60 años muy particular…).
“¿Ah no? Y decime, en esa foto, ¿se veía cuando le salen personas del ojo, del pezón y del culo? ¿O cuando la abren para desparramarle por el piso todos los intestinos?… Esa foto… ¿Te permitía oír la música?”
Y así entramos en esos 25 minutos de ambigüedad. De tratar de explicarle por qué es uno de los términos más brutalmente abarcativos y absurdos en la historia de la música.
¿Todo s. XX es contemporáneo? Entonces John Cage (foto, “partitura” de su Concierto para Piano y Orquesta) es totalmente comparable con Gustav Mahler o Richard Strauss… Stravinsky está a un paso, es casi indistinguible con su par Philip Glass… Peteris Vasks y Arvo Pärt junto a Stockhausen, Gubaidulina y Golijov son calco irrefutable de Paul Hindemith, Puccini, Britten, Ives, Shostakovich y tantísimos otros.
Y ni que hablar de todos los que están por fuera de la música académica. Y dentro del s. XXI…
Si así fuera, ¿serían comparables Salieri con Schubert, Beethoven con Debussy, Mendelssohn con Wagner, Haydn con Tchaikovsky y puedo seguir?
¿Por qué no? Si todos tuvieron producciones dentro del mismo siglo XIX…
(Ya sé, es una postura básica, llana, rápida de escribir, sin ningún fundamento profundo y con ejemplos bastante simples y extremistas… ¿Y?)



(Parte 3: la Grimaud haciendo los Conciertos para Piano de Ravel y Gershwin, Hilary Han con Conciertos para Violín de Brahms y Stravinsky, el genial András Schiff -a quien pude ver en el Colón haciendo mucho Beethoven y Schumann el año pasado- con una versión vieja del Libro II del Clave Bien Temperado de Bach, y un shit load of Brahms: Danzas Húngaras por Abbado, Piezas para Piano y Variaciones Haendel por Perahia, Conciertos para Piano por Pollini y Böhm y Sinfonías 1 y 2 -más Oberturas y Variaciones- por Bernstein)
(Parte 4: más Brahms -Sinfonías 3 y 4 por Bernstein; integral de Sinfonías por Solti, Concierto para Violín y Concierto Doble con la Mutter, Meneses y von Karajan-, Bernstein Conducts Bernstein -su Sinfonía No. 3-, el Concierto para Violín de Beethoven por la Mutter y von Karajan -sigue sin gustarme…- y Sonatas para Piano de Beethoven por Schiff, parte de la integral que grabó hace poco tiempo -Volúmenes 6 y 7-)
(Parte 5: más Beethoven por Schiff… Y empieza lo “raro”: Neil Gaiman -escritor inglés, marido de Amanda Palmer- leyendo cuentos de él sobre un libro de fotos de ella, y gran parte del Neil Young Archives, Vol. 1: Early Years, Live at Massey Hall, Live at the Riverboat, North Country, Sugar Mountain y Topanga 1)
(Parte 6 y última: sigue Neil con Topanga 2 y 3, para pasar al Concierto para Violín de Tchaikovsky por la Mutter y von Karajan -juro que NO me gusta…-, la integral de las Sinfonías de Schumann por Chailly con la Gewandhausorchester de Leipzig -versión del Score editado por Gustav Mahler… recomiendo poderosamente que escuchen estas grabaciones-, la Rapsodia Sobre un Tema de Paganini y el Concierto para Piano No. 2 de Rachmaninov por Yuja Wang y Claudio Abbado, música americana para Clarinete y Orquesta -Gershwin, Copland, Bernstein, etc.- de la boca de Sharon Kam; y los Conciertos para Violín Nos. 3 y 5 de Mozart por… la Mutter y von Karajan -ya ni me la creen…-)





![Hoy en Twitter, durante el otrora nefasto Follow Friday, alguien (@itsnotmyplace) decía sobre mí: “[…] me cago de risa con su odio contra la humanidad infame que lo rodea.”
Y yo pensaba: no es odio per se, es inevitable y desesperante sensación de estar rodeado de la sinrazón aparente del absurdo preguntarme “¿por qué carajos están estos pibes cursando -o pretendiendo cursar- una Licenciatura en Dirección Orquestal si ni siquiera conocen quién fue Richard Strauss?”.
Y no hallo respuesta.
Hoy resultó plena casualidad que tanto mi viaje de ida a la Facultad como el de vuelta lo compartí con los dos profesores de Música que tenemos: el Profesor A a la ida, el Profesor B a la vuelta.
A ambos les hice la misma pregunta: ¿qué piensan ellos? ¿Cómo puede ser que jóvenes que jamás leyeron una partitura en sus días pretendan estudiar algo tan supremo como Dirección Orquestal?
Y la casi siamesa respuesta fue: “ni idea”.
Salvo, quizás, que ambos sí encuentran sorpresa plena pero no profunda: no es la primera vez, y admiten que es algo que se viene dando cada vez más. Que no era lo mismo cuando ellos hicieron el ingreso (uno para Lic. en Dirección Coral -que ya no existe más-, otro para Lic. en Composición).
Que time and time again se viene dando lo mismo: chicos vírgenes y frescos cuyo único conocimiento del arte es el Cancionero de Serú Girán que se compraron en la términal de ómnibus de Retiro antes de irse una quincena a Chapadmalal con su guitarra de Casa Nuñez a estrenar.
Así estamos.](http://25.media.tumblr.com/tumblr_lh6xlo2yku1qf5yako1_500.png)
